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miércoles, 20 de julio de 2016

Mis opiniones impopulares

Siendo como somos los humanos seres totalmente subjetivos, es normal que tengamos opiniones al respecto de algo. Y como tal, también es común que opiniones totalmente diferentes choquen, pues cada persona es un mundo y llega a dicha opinión por medios únicos y exclusivos para cada persona. Sin embargo, en algunos casos pasa que gran parte de la población está de acuerdo en algo y unas muy pocas personas que no lo están se ven obligados a callarse so pena de ser excluidos, por usar una palabra, por dicha diferencia de opinión. Y creo que eso es un error, porque la gente madura respeta las opiniones de uno e incluso se enriquece de dicha diferencia. Es por eso que hoy redacto una entrada en la que, sin miedo alguno, recopilaré varias de lo que yo considero mis opiniones más impopulares:

  • Nunca me gustó Pokémon. Es decir, de pequeño creo que veía la serie de dibujos y eso, pero nunca me gustó el videojuego. En primaria me convencieron para jugar al Rubí y más tarde al Platino, pero nunca fue un juego con el que comulgara. Lleva con las mismas mecánicas desde los 90 y casi todos los intentos de salirse de ahí les han explotado en la cara (¿Alguien se acuerda de Pokemon Dash o Mundo Misterioso? Creo que no) Además, no deja de ser un juego en el que pones a pelear por ti a animales con poderes. Lo siento, pero creo que el que tiene que repartir la acción soy yo.
  • Enlazando con el punto anterior, me DESAGRADA por completo casi cualquier juego de rol con características niponas. Dentro de esta categoría podemos encontrar sagas como Final Fantasy, Dragon Quest, Chrono Trigger y cualquiera que se les parezca. Muy pocas veces he encontrado el sistema de combate por turnos atractivo (los RPG de Mario y juegos de la antigua escuela u homenajes a los mismos como Fallout o Legend of Grimrock son la excepción), aparte de que todos los ataques son los protagonistas gritando "¡Tornado Violeta Tsumumaru!" y un desfile de luces y colores para sólo quitarle un punto de daño de los 80000 que tiene al jefe de turno. Además de que SIEMPRE el protagonista es un adolescente imberbe que no habla pero que la gente adora por la puta cara. Gracias, pero no, gracias.
  • Daenerys Targaryen no es un ejemplo de mujer fuerte. Teniendo en la ficción personajes como Sarah Connor, la teniente Ripley o la bailarina coja de Planet Terror, me parece una barbaridad insinuar que una niña de 14 años que se cree mayor porque un tipo que le triplica en edad y tamaño le violó. Que sí, que se metió en el fuego y tiene tres hijos dragones porque se murió el niño que llevaba de la persona que le violó (y del que se enamoró más adelante). Que sí, que soportó las continuas palizas que le daba su hermano con ínfulas de grandeza, pero NO es un personaje fuerte. Dentro de la misma saga, Arya es mucho más merecedora de un título como tal y con sólo 9 años.
  • Dragon Ball es el peor cáncer que le ha podido pasar tanto al mundo de la animación como para la comunidad friki. Una serie que era básicamente una competición continua sobre quién tiene la polla más grande, donde todas las mujeres (incluso A-18 al poco de casarse) tienen el papel de amas de casa y de que no saben defenderse por sí solas, un protagonista IMBÉCIL que solo sabe pelear y comer y que ha sido sobrevalorado hasta el maldito extremo y otras muchas características que me reservo para no extender demasiado este punto. ¿Y por qué le gusta tanto a la gente? Porque es su infancia. Me cago en la puta, yo veía la serie de las Tortugas Ninja del 87 y soy capaz de ver que muchos de sus capítulos rayan en lo ridículo y lo infantil. ¿Por qué el resto del mundo no es capaz de ver ese tipo de aspectos?
  • Advierto que esta puede levantar un poco de polvo. No entiendo eso de que "a las mujeres no se les pega". Y con esto no quiero decir que yo iría alegremente pegando a las mujeres, sino que no entiendo que sea sólo por ser mujeres. No se le debería pegar a nadie, PUNTO. Y en el caso de que tenga que defenderme o se llegue a un punto en el que no se pueda más, no debería frenarme de pegarle "porque sea una mujer", sino porque es una persona. De peligrar mi vida, le sacudiría igual tenga pene o vagina. Mi visión sobre la igualdad es tratar igual a todos y eso es lo que hago. ¿Debería ser considerado machista por ello? No creo.
  • La mayoría de los youtubers españoles famosos (entiéndase por esto ElRubiusOMG, Wismichu, AuronPlay y demás miembros de la fauna) son puta basura. Rescatando a Zorman, la mayoría de ellos son pibes que carecen de originalidad (ElRubiusOMG le copia muchas bromas a Los Simpson descaradamente), son unos putos rancios que te cagas (no te escondas, DalasReview) o no tienen talento ninguno (y pensar que me gustaba ThousCarapollen...), si bien no reúnen todas las características anterior mencionadas o tienen alguna peor.
  • Superman es un buen personaje. La gente que suele argumentar que simplemente es un personaje muy poderoso al que nadie puede derrotar es que no han leído NADA suyo en su vida. Y como fan del personaje que ha leído bastantes obras del mismo (toda la etapa de John Byrne, All-Star Superman, la Muerte de Superman, distintos arcos argumentales del genial Kurt Busiek y otras obras más que ahora no recuerdo), puedo decir que es un personaje que puede ser destruido por muchas cosas. Es cierto que durante la Edad de Oro y la de Plata se le dieron historias completamente absurdas, pero desde los 80 se arregló eso. Además, es todo aquello que representa. Algún día escribiré sobre el tema, pero ahora no tengo espacio para eso. Eso sí, recomiendo All-Star Superman para entenderlo.
  • No entiendo la costumbre de darle el abrigo a una chica cuando estás con ella cuando está pasando frío cuando luego  no le da su abrigo a un chico en una situación similar (sé de gente que lo hace, pero hablo de la mayoría, entre los que me incluyo). Hablamos de igualdad, o se los das a ambos o a ninguno, pero nada de preferencias.
  • Clarence no me gusta un pelo. Entre las historias en sí (vivencias de niños para criticar el mundo de los adultos, ¿nadie ha leído nunca Manolito Gafotas?) y el propio protagonista, no puedo considerarla buena. Una cosa es ser un niño inocente y otra MUY diferente es ser retrasado mental, como es el caso de Clarence. Y me dirás que sólo tiene siete años, pero tengo dos hermanos de esa edad y no son imbéciles, mientras que este niño sí. Y para colmo el creador de la serie fue despedido por acosar sexualmente a una chica que trabajaba en Hora de Aventuras sin haber acabado ni la primera temporada. ¡Fiesta!
Bueno, creo que ya está bien por hoy. Si veo que esta entrada tiene éxito, haré otra parte (tengo dardos para JorgesCremades y Loulogio, entre otros muchos). Lo que les quiero decir es que no tengan miedo, digan sus opiniones por mucho que parezca que no sean bien recibidas. Al que no le guste, que no escuche. Les invito  a debatir en los comentarios si les apetece. Gracias por la lectura y espero que pasen un buen día.

martes, 26 de enero de 2016

La Crítica del Mes (Enero 2016): No soy ningún perro guardián

En los recientes días y a raíz de un nimio y momentáneo problema con un gran amigo, he vuelto a pensar sobre un tema que me ya me dio en el pasado uno o dos quebraderos de cabeza, sobre todo en mi época de noviazgo con Wonder Woman, hace ya dos años y medio. Y quizás el tema que vengo a exponerles hoy les parezca una absoluta nimiedad y ustedes ni siquiera lo contemplan en su día a día, pero a mí me choca bastante e incluso podría relacionarlo con algo tan repulsivo y (lamentablemente) cotidiano como es el machismo. Y es muy probable que después de leer ésta entrada, si bien no cambien de parecer al respecto, tengan algo en lo que pensar seriamente durante unos minutos con respecto a sí mismos y a la mierda de sociedad que nos rodea. No me importa si coinciden conmigo o no, me doy por satisfecho con que se hayan tomado el tiempo de reflexionar sobre el tema y sopesarlo detenidamente.

Recurriré a un ejemplo con tal de explicarme mejor. Imaginemos, pues, que una persona del género masculino es pareja de una del género femenino. Como es de esperar, ambos tienen amigos, ya puede ser en común o no. Por los motivos que sean, los amigos de él hacen bromas, se meten o, incluso, hacen algún tipo de alusión a ella (no abierta) en algún medio de fácil acceso para el público. ¿Es deber del chico, pues, sentirse dolido y/o tiene la obligación de salir a la palestra y defenderla? ¿La chica debe limitarse a llorarle a su novio esperando que éste deshaga el supuesto "agravio" cometido por sus compañeros? En caso contrario, ¿significaría que el chico no quiere a su novia? Estoy completamente seguro que más de uno habrá contestado "sí" a dos de las preguntas, si no a las tres. Mi respuesta, no obstante, a esas mismas interrogantes es un NO en mayúsculas, grande y sonoro como ningún otro lo será jamás en la historia de la humanidad. Expreso así mi total aversión a esta mierda de convención social que tan arraigada está en nuestra moral por varios motivos que yo considero de peso y que procederé a detallar uno por uno para dejar bien clara mi postura al respecto:
  • Es machista. Al saltar automáticamente a defender a tu pareja (si eres hombre y heterosexual) das a entender que ella es más débil que tú y que no tiene la capacidad ni la madurez para defenderse por si misma, como si fuese un niño o una persona inválida. Al ir corriendo a llorarle a tu novio (si eres mujer y heterosexual) demuestras que estás de acuerdo con ese papel que la sociedad te ha atribuido de damisela en apuros que necesita de un príncipe azul cada vez que se moleste por algo. Démosle a nuestras compañeras la estimación, la confianza y la libertad que merecen, tanto unos como otras.
  • Muchas veces pueden ser simples bromas. Vale, que una broma repetida muchas veces cansa y harta, pero eso pasa con todas las bromas y chistes. El ciclo es tan simple como crear la broma, extenderla, quemarla y guardarla en el cajón. Nadie es quién para establecer qué es gracioso y qué no, eso es algo subjetivo. Lo único que se puede hacer es mostrar tu desacuerdo o tu repulsa, pero no puedes impedir que se haga una broma, pues entonces se caería en algo que creo que todos odiamos aquí y que, por consiguiente, no queremos ni en pintura: la censura y la represión de la libertad de expresión.
  • El que se pica, ajos come. Si se diera el caso de que es un insulto continuo y no una broma y, sobre todo, si sabes que lo que se dice no es cierto, me remito al popular refrán que abre este punto. Si buscan dañarte mediante la difamación gratuita y sin base, sigan con sus vidas. No les den una atención que no merecen. No dejen que dichos comentarios les amarguen. La mayor cachetada que se le puede dar a estas personas es la total indiferencia.
En resumen, queridos amigos: Cada persona con total uso de razón y de sus facultades mentales debería ser capaz de defenderse de toda afrenta personal sin necesidad de recurrir a terceros, por muy allegados que éstos sean. Meter almas inocentes en sus guerras personales no hará más que aumentar las bajas morales y el malestar general de todos y vale más callar y conservar la buena relación con ambos lados que declinar la balanza hacia ninguno de los mismos. Y yo, desde hace un tiempo, lo he predicado con el ejemplo. Ni salto por nadie ni pido a nadie que salte por mí. No soy el perro guardián de nadie. No lo sean ustedes tampoco.

martes, 22 de septiembre de 2015

Forelli Opina Nº 2: La superioridad no existe

A pesar de mi visión utópica de la vida y de lo que podría llegar a ser el mundo, he de admitir que la realidad a día de hoy pinta bastante negra. En un mundo marcado por el ansia de subir a la cima y el odio a lo desconocido o a aquello que nos hace daño, hay muchos que toman posturas radicales que no hacen mas que promover ese odio injustificado y muchas veces improcedente. Nos empeñamos en decir que los de tal raza son unos mentirosos traidores, o que el sexo opuesto es inferior al nuestro porque tiene miedo de nuestra superioridad. Alimentamos la desgracia repitiéndonos que la paz es una utopía y que no nos queda más remedio que ponernos en uno de los dos bandos. Y a todo esto, pienso: ¿Por qué no acabar con la distopía, dejar de ver lo contrario como una utopía y empezar a trabajar para hacerlo realidad? ¿Es que no podemos o, por otro lado, no queremos?

Voy a ponerles un poco en contexto: me gusta pensar de mí mismo que no me guío por prejuicios ni opiniones de terceros. Si hay alguien con ideas distintas a las mías, lo que me gusta hacer es hablar con ella, escucharla, intentar entenderla y ver cómo funciona su razonamiento. Eso no quiere decir que siempre lleguemos a un acuerdo, por muy pacífico y "anti-debate" que yo sea (demasiado de ambas cosas, añadiría). Si un razonamiento ataca, daña y humilla a otra persona o a un colectivo (da igual el que sea) con unos argumentos cuanto menos endebles y que caen por su propio peso, no esperes que respete tu idea. Por ponerte un ejemplo, no esperen que comparta una idea que defiende la inherente superioridad de un sexo frente al otro (apliquen ustedes el orden que más rabia les dé) por motivos como "los de tal sexo no pueden ser considerado como humanos por torpes, ya que al pasarse toda la historia metiendo mierda sobre el otro deja claro que todos son carencias" o "los de tal sexo somos superiores a los del otro porque en su condición está el ser inferior". No esperen que comparta tampoco un ideal de superioridad racial que intenta desprestigiar a otras razas con argumentos como "nuestra raza siempre ha estado envuelta en los mayores cambios de la historia y por tanto es la superior" o "tal suceso histórico no pasó porque la historia la escribió tal raza y todos los de tal raza mienten". Si se toman un tiempo y piensan éstos argumentos despacito y con lógica, verán que el viento de la razón hace que éste castillo de naipes sea fácilmente desmontado por los vientos.

Empecemos por lo básico y de ahí vayamos entrando en materia. No hay absolutamente nada que establezca que ningún sexo, etnia o raza sea superior o inferior a otra. No está escrito en los genes, los libros sagrados no son más que reflejos de la cultura de aquellos que los escribieron y ningún mal que se nos haya hecho legitima nuestro odio y nuestros aires de superioridad. No importa lo mucho que te hayan dañado, no importa lo mucho que te enfurezca, nada en éste mundo te da derecho a juzgar a los demás de esa forma. Es precisamente el odio, el intentar justificar de alguna forma que X gente merece ser despreciada y vejada, lo que hace que el mundo vaya tan de culo como va ahora mismo y que la gente piense que el bien es inalcanzable y que sólo podamos luchar por el mal menor. Pero yo digo que se puede hacer. ¿Cómo? Cambiando una de las partes del círculo vicioso del odio y la baja autoestima. Cambiemos el odio por el respeto, la ofensa por el diálogo, el prejuicio por el argumento y la distancia por el acercamiento. No hablo de que todos nos amemos a todos, hablo de que nos dejemos de gilipolleces y aprendamos a ser mejores personas. Nadie es mejor que nadie y ningún argumento (y menos sin fuente ninguna y con falacias a tutiplén) va a darte derecho a perjudicar a la gente. ¿Te quieres cabrear? Cabréate. Sólo es otra señal más de que tu ideología está basada en la furia y en el odio para hacerte sentir mejor porque te falta algo por dentro.

No conseguirás que me cabree contigo, no conseguirás convencerme de que tu postura es válida, no conseguirás que te preste atención siquiera más allá de cuando hablemos de ése tema. ¿Por qué? Porque mientras tú, nazi, fascista, comunista, machista, misándric@ (elige tu etiqueta o inclúyela si no está ahí puesta: _________), estás centrado en odiar y destruir, yo estoy centrado en respetar y crear. ¿Podemos hablar, compartir? Claro, porque yo miro y respeto a cada persona, incluso si no comparto sus ideas. Pero nunca, NUNCA permitiré que pases por encima no de mí, porque puedo con eso y más, sino de gente inocente que no ha hecho absolutamente nada para ser objetivo de tu amargura y dolor internos. Puedes ser mi amigo, mi pareja, la persona que más amo en el mundo, pero no voy a permitir semejante villanía. Los palestinos no merecen tu maltrato, ni los judíos, ni los hombres, ni las mujeres. Parafraseando a Morgan Freeman: "Usted no tiene homofobia, misoginia o misandria. Usted no tiene miedo. Usted es imbécil". Y me preguntarán: "Forelli, ¿a qué viene ésta entrada?". Pues simple: He estado investigando sobre y hablando con cierto tipo de gente y he estallado. Gente a la que quiero me lo ha hecho pasar mal no por sus opiniones, sino por su forma de comportarse ante mí y esa otra ingente cantidad de personas que son duramente juzgados por lo que han hecho unos que, a pesar de haber establecido una cultura, no habla por todos nosotros y menos implica que nuestros genes estén "sucios".

Como regalo de despedida, les invito a buscar por Google el concepto de "falacia" y varios ejemplos de ella. Verán que muchos de sus argumentos se basan en éstas insostenibles prácticas. Piensen fuera de la caja, vean más allá. Dejen de pagar sus problemas con los inocentes. Salgan de sus espirales de podredumbre y bajeza moral. Sean personas. Razonen, y verán que ser feliz con uno mismo y con el mundo no es tan difícil.