miércoles, 10 de julio de 2013

Forelli Rules Alicante: Día Cinco

01:35 am del Día Seis. Hoy prácticamente no he trabajado, porque no tuve ni media hora de clase con los pequeños, pues se fueron de excursión a un museo a las diez de la mañana (las clases comienzan a las nueve y media) y como he comentado en la anterior entrada, poco es el esfuerzo que he de hacer con las de ESO, pues son pocas y muy buenas. En la comida de media mañana (lo que aquí llaman "Almuerzo") he probado un dulce llamado Coca (con los chistes que dicho nombre me ha proporcionado a lo largo del día e, incluso, ha quedado patente en Twitter):


A la vuelta a casa, ha sucedido un desagradable incidente que me ha puesto bastante nervioso: está pasando por una mala época debido a X factores y además está afónica, por lo que tenía los nervios a flor de piel. Algo dijo la hija a raíz de una acción del padre que a éste no le gustó y... bueno, se armó un espectáculo. Desde la mitad del viaje en coche hasta llegar a la casa presencié dicha situación, demasiado tensa para mi gusto. En un momento dado, mi medidor de tensión llegó a una cifra de prevención y elevé la voz, pidiendo que esa tesitura me ponía nervioso y parasen ya. Conseguí que se detuviesen... durante unos 20 minutos. Tras eso, intenté consolar a la hija y hablé con la madre para ver cómo estaba el asunto. Pasado ese tiempo, vino el padre para decirle que si yo no soy nadie para gritarle en su casa, que me iba a mandar a Canarias en el primer vuelo que pillara y más cosas que no deben ser mentadas en este blog. Al rato, se marchó de la casa para trabajar. Tras un pequeño descanso, tranquilizarnos todos un poco y jugar un poco al DC Universe Online, nos marchamos a hacer unos recados por Elche. Tras completar nuestro deber, y caminando por sitios que ni siquiera mi acompañante conocía, llegamos a L'Aljub, el centro comercial del que dispone Elche.

Allí buscaba un GAME para comprar alguna tarjeta de prepago para comprar una expansión del DCUO. ¿Cuál es mi sorpresa? Quitaron esas tarjetas del mercado, por lo que se me jodió el tema. Nos fuimos a mirar tiendas de ropa, primero para ella y luego para mí. Terminé en Primark, mi tienda favorita, y ¡sorpresa! pude comprarme tres camisetas de Marvel:

Sumando las cuatro camisas que tenía de antes (Las de arriba, con Batman, Captain America, Hulk y Superman) a las tres de abajo (Otro Cap, Thor y los Avengers) tengo un total de siete camisas de cómics, y mucho más baratas (en Primark, cada camisa de éstas te salen unos 8 euros. Si las comprases en una tienda oficial o de cómics te sacarían unos 20)

Tras cenar por ahí y ver a un conocido de mi amiga que tiene cierto parecido a Michael Jackson con una pluma que da hasta miedo (Caslo, te pasaré fotos para que hagas una de tus clásicas entradas), volvimos caminando a casa. Como el padre no estaba y cuando llegó se fue a dormir, no pudimos hablar con él para "disculparnos". Por último, mientras estaba escribiendo la anterior entrada, mi amiga cogió el móvil y me trolleó el Twitter. Aunque pude borrar los Tweets que ella escribió, habló con gente con la que no hablo de formas en las que yo no hablo y, por tanto, llevándose de mi persona una impresión equivocada. Al intentar despedirse de mí para acostarme, me vio enfadado y se enfadó ella también. ¿Por qué? A saber, será que a ella le gusta que le suplanten su identidad.

Seguiremos en contacto, queridos lectores.

Forelli Rules Alicante: Días Tres y Cuatro

01:00 am del Día Seis. En el Día Tres no ocurrió nada interesante, a pesar de haberme bajado completamente el videojuego de Deadpool para PC, cosa que me congratula sobremanera porque en Canarias me habría costado un mes o así tener el juego completo (aquí tienen conexión con ONO muy rápida y muy estable, con lo que puedo subir vídeos a LaCasaDeEL y bajar cosas a un ritmo trepidante). El lunes (Día Cuatro) tuve la primera toma de contacto con mis niños de la Asociación. Yo, al igual que todos mis compañeros voluntarios, hago todo lo que puedo. Lo que sucede es que algunos no trabajan como deberían, no hacen los deberes que se les marca o no traen el material a clase (vamos, lo típico en una clase compuesta por niños de primaria), aunque el verdadero problema reside en que cada uno necesita de una atención personalizada y cada niño, al no tener las mismas necesidades, te obliga a poner una parte de tu atención en su persona. Y eso, multiplicado por 4 o 6 niños, quieras o no, es algo que cansa bastante. La hija de mis anfitriones se ha visto en esta situación con hasta 10 niños a la vez. La compadezco.

No obstante, las chicas de la ESO (a veces tengo una, otras veces tengo dos) son bastante buenas y atentas. A una le marco deberes para que aprenda nuevo vocabulario y a la otra le hago conversar en inglés para obtener más soltura cuando llegue a la escuela de idiomas. Me lo paso genial hablando inglés, aunque creo que cometo más fallos que mi alumna...

Para almorzar, me llevaron a un Wok que es lo menos 4 veces más grande que el que tenemos en el CC Las Arenas. Aparte de comer bastante bien, jincarme un buen filete de buey y probar las navajas (una especie de molusco parecido a los mejillones con la concha rectangular y fina), tuve la oportunidad de sorprenderme por el hecho de que, sin nada que sirva de precedente y sin ninguna experiencia previa, sé manejar unos putos palillos chinos. ¿Cómo? Ni me preguntes.


Foto donde se presencia el asombroso hecho.

Finalmente, esa noche, todos excepto el padre (de la hija de los anfitriones) nos pusimos a ver El Hombre de Acero. Debido a que era tarde y estábamos bastante cansados por el trabajo y el madrugar, nos estábamos cayendo de sueño. Tras irse una de ellas a la cama, me fui yo, a eso de las 12 y poco de la mañana. Amanecía entonces el Día Cinco...