Quien haya entrado alguna vez a este blog y se haya sumergido lo suficiente entre sus más de 200 entradas a lo largo de este año y medio de existencia del blog, sabe que soy un gran aficionado al cómic americano (Carlos mode ON: ¡ESTADOUNIDENSE!). Ya hacía un tiempo me molaba, desde mi más tierna infancia. Fue hace unos dos años, cuando Carrefour empezó a vender cómics de Green Lantern (ya saben, cuando se estrenó aquel bodrio al que llamaron "película") me pillé un cómic suyo de tapa dura. Me moló y empecé a meterme en este mundo. A día de hoy, tengo una colección que no es que sea muy grande, pero sí es cierto que me enorgullezco de ella. Hoy me gustaría mostrársela a ustedes y hablarles de lo especial que es para mí.
Mi colección de tomos (no es demasiado grande, he de admitir, pero muchos de los que ahí tengo han sido una gran satisfacción para mí)
Mis grapas (he aquí al gran protagonista de mi habitación). La caja se me está quedando pequeña, por lo que muy pronto buscaré otra.
Advierto de que a partir de aquí va a haber un aluvión de fotos al desglosar completamente mi colección serie por serie (cada sobre equivale a un arco argumental, por lo que cada uno puede tener un sólo cómic o incluso 6 o 7), por lo que voy a meter un salto de página.